Google y ChatGPT
¿Por qué mi negocio no aparece en Google?
Las siete causas más comunes, de la más simple a la más técnica, y qué hacer con cada una.
Lo que no puede faltar en la web de una clínica, un estudio, una inmobiliaria, un comercio o un taller.
La respuesta corta
Toda web de negocio necesita cuatro cosas: decir qué hacés y dónde, mostrar por qué confiar en vos, dar alguna referencia de precio y hacer fácil el contacto. Lo que cambia según el rubro es qué información busca tu cliente antes de decidir. Un paciente quiere saber qué especialistas atienden y si aceptan su seguro. Quien busca casa quiere filtrar por zona y precio. Un comprador mayorista quiere ver el catálogo completo y las condiciones.
Cuando hacemos el diagnóstico de un negocio, la primera pregunta siempre es la misma: ¿qué tiene que saber tu cliente para animarse a escribirte? La respuesta cambia mucho de un rubro a otro, y por eso una plantilla genérica casi nunca funciona.
Esta guía resume lo que no puede faltar en los rubros con los que más trabajamos. Para algunos rubros hay un artículo con más detalle.
Sobre esa base, cada rubro suma lo suyo.
El paciente busca confianza y facilidad. Necesita ver especialidades, profesionales con foto y formación, seguros médicos que aceptan, cómo pedir turno y dónde queda. Un botón para pedir turno por WhatsApp, con la especialidad ya escrita, ahorra llamadas a la recepción.
Lo desarrollamos en detalle en página web para clínicas y consultorios.
Quien contrata un contador o un abogado está confiando algo delicado. La web tiene que explicar los servicios en palabras simples, mostrar al equipo con su trayectoria y aclarar a qué tipo de cliente atienden: pymes, particulares, empresas de un rubro. Las preguntas frecuentes son clave: “¿Qué documentos necesito?”, “¿Cuánto tarda?”, “¿Trabajan con empresas del interior?”.
Quien busca una propiedad compara muchas. Necesita filtrar por zona, tipo, precio y operación, ver fichas completas con buenas fotos y consultar por una propiedad puntual sin explicar cuál es. Y la inmobiliaria necesita cargar propiedades nuevas desde el celular, en minutos.
Lo desarrollamos en detalle en página web para inmobiliarias.

El cliente quiere saber si tenés lo que busca antes de ir o de escribir. Un catálogo organizado por categorías, con precio o con la opción “a consultar”, y un botón de WhatsApp en cada producto, responde la pregunta que más tiempo te lleva: “¿Tenés tal cosa?”. Sumá horarios, cómo llegar, si hacés envíos y formas de pago.
Tus clientes son otros negocios, y compran seguido. Necesitan ver el catálogo completo, las condiciones para revendedores (pedido mínimo, zonas de reparto, formas de pago) y una forma rápida de pedir. Un catálogo online también le sirve a tu equipo de ventas: lo comparten por WhatsApp en vez de mandar fotos sueltas o un PDF desactualizado.
Mecánicos, electricistas, plomeros, técnicos: el cliente casi siempre tiene un problema urgente y busca a alguien cerca y confiable. La web tiene que decir qué servicios hacés, en qué zona trabajás, si das presupuesto sin cargo y cómo pedir un turno. Las fotos de trabajos terminados y las reseñas de Google pesan mucho, igual que una ficha de Google Maps bien completa.
El cliente quiere ver el menú con precios, saber si está abierto ahora, si hay delivery y cómo reservar. Un menú en la web, fácil de actualizar, evita el clásico PDF de hace dos años con precios viejos. Las fotos de los platos tienen que ser reales y apetitosas.
Los padres y alumnos comparan antes de inscribirse. Necesitan conocer la propuesta educativa, los niveles o cursos, el plantel, las instalaciones, las fechas de inscripción y, si es posible, los aranceles o un rango. Una sección de novedades mantiene informadas a las familias que ya son parte.
En proyectos grandes, la decisión es lenta y la confianza lo es todo. La web tiene que mostrar obras terminadas con fotos y datos (ubicación, metros, plazo), clientes con los que trabajaste, certificaciones y el equipo responsable. El contacto suele ser un pedido de presupuesto o una reunión, no una compra inmediata.
Podés ver qué incluye cada uno y cuánto cuesta en la página de precios. Si dudás entre dos, escribinos y te decimos cuál conviene según cómo trabaja tu negocio.
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