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Qué accesos pedir, cómo guardarlos y qué hacer si quien te hizo la web ya no responde.
La respuesta corta
Tu web es tuya si tenés cuatro accesos a tu nombre: el del dominio, el del hosting, el del panel para editar la web y el del correo. Pedilos por escrito, guardalos en un lugar seguro y comprobá que el dominio figure a tu nombre. Si quien te hizo la web ya no responde, se puede recuperar todo, pero empieza siempre por el dominio.
Pasa más seguido de lo que parece: un negocio quiere cambiar algo de su web, le escribe a quien se la hizo y no recibe respuesta. O decide cambiar de proveedor y descubre que no tiene ningún acceso. La web está online, pero no puede tocarla.
Se evita con una conversación al principio. Y si ya pasó, se puede resolver.
Una web tiene varias partes, y cada una tiene su propio usuario y contraseña. Usando la comparación de siempre, tu web es un local:
Lo que importa para vos es esto: el más importante es el dominio. Con el dominio a tu nombre, todo lo demás se puede reconstruir. Sin él, dependés de otra persona.
Si el titular no sos vos ni tu empresa, pedí la transferencia. Es un trámite normal y no debería tener costo más allá de la renovación.
Si tu empresa es la titular pero no figurás como contacto, NIC.PY acepta el pedido de cambio en una nota con membrete de la empresa, firmada por un responsable, enviada a dnsadmin@nic.py.
No hace falta desconfiar de nadie. Es una práctica normal, como guardar una copia de la llave del local. Podés mandar este mensaje:
“Hola, estoy ordenando los datos del negocio. ¿Me podrías pasar los accesos del dominio, del hosting, del panel de la web y del correo? Y confirmame, por favor, que el dominio está registrado a mi nombre. Gracias.”
Un buen proveedor te los pasa sin problema. Algunos prefieren crearte un usuario propio en lugar de darte el suyo, y está bien: lo importante es que tengas acceso con permisos de administrador.

Cambiá las contraseñas cuando una persona deja de trabajar con vos, sea un empleado o un proveedor.
El orden importa. Empezá por lo que más riesgo tiene:
Si el dominio vence mientras tanto, la web y el correo dejan de funcionar. Por eso es lo primero.
Antes de firmar con cualquier proveedor, preguntá: “¿El dominio queda a mi nombre? ¿Me pasan todos los accesos? ¿Qué pasa si algún día me quiero ir?”. Hay más preguntas útiles en preguntas que tenés que hacer antes de contratar una web.
En Zybium, el dominio queda a tu nombre y, si algún día decidís irte, te entregamos los archivos y todos los accesos sin costo. Está escrito en precios, en las preguntas frecuentes.
Si recién estás eligiendo dominio, leé ¿.com o .com.py?. Y para entender qué es cada servicio, dominio, hosting y correo, sin tecnicismos.
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