Google y ChatGPT
¿Por qué mi negocio no aparece en Google?
Las siete causas más comunes, de la más simple a la más técnica, y qué hacer con cada una.
El camino completo, desde definir para qué la querés hasta el día que sale online, con plazos reales.
La respuesta corta
Para tener la web de tu negocio necesitás, en este orden: saber qué querés que consiga, juntar la información y las fotos, elegir el dominio, diseñarla, programarla y probarla, y lanzarla con tu ficha de Google al día. Con todo listo, una web sencilla tarda entre una y tres semanas. Lo que más atrasa casi nunca es la programación: son los textos y las fotos que faltan.
La mayoría de los dueños de negocio empieza por el lugar equivocado: elige colores, mira webs de la competencia o pide presupuestos sin tener claro para qué quiere la web. Después aparecen los cambios, las demoras y una web que se ve bien pero no trae clientes.
Este es el orden que funciona. Lo usamos con cada cliente, y sirve igual si la hacés con nosotros, con otra agencia o por tu cuenta.
Antes de pensar en cómo se ve, respondé una sola pregunta: ¿qué querés que haga la persona que entra? Las respuestas más comunes son tres:
Esta respuesta define todo lo demás: cuántas páginas necesitás, qué va en la página de inicio y qué tipo de web te conviene. Por eso en Zybium el primer paso es siempre un diagnóstico comercial, no un boceto.
Es el paso que más se subestima, y el que más atrasa. Antes de que alguien diseñe tu web, tiene que existir lo que va adentro. Hacé una lista con:
No hace falta que escribas los textos finales. Con que tengas la información, quien hace tu web la puede ordenar y redactar. Pero alguien tiene que saber qué decir, y ese alguien sos vos.
El dominio es la dirección de tu web, por ejemplo tunegocio.com.py. Elegí uno corto, fácil de dictar por teléfono y sin guiones. Si tu nombre comercial ya está tomado, sumá el rubro o la ciudad: ferreteriaaurelio.com.py, clinicasonrie.com.
Lo más importante: que el dominio quede registrado a tu nombre, no al de quien te hace la web. Si algún día cambiás de proveedor, el dominio tiene que irse con vos. Te explicamos la diferencia entre dominio, hosting y correo en este artículo sin tecnicismos.
Recién ahora se diseña. Un buen diseño no parte de lo que te gusta a vos, sino de lo que necesita ver tu cliente para confiar y escribirte. Por eso las preguntas útiles en esta etapa no son “¿te gusta este color?”, sino:

Con el diseño aprobado, se programa la web. Acá se define que cargue rápido, que se vea bien en cualquier celular y, si lo necesitás, que la puedas actualizar vos sin tocar código.
Antes de lanzar, se prueba todo: cada botón, cada formulario, cada link de WhatsApp, en distintos celulares y navegadores. Pedí que te muestren la web terminada en una dirección de prueba y recorrela vos desde tu celular antes de aprobarla.
El día que la web sale online, todavía quedan tres cosas por hacer:
Si la información del paso 2 está lista, los plazos habituales son estos:
A eso se suma una renovación anual para que la web siga online. Si querés entender qué entra en cada precio y cómo comparar presupuestos, leé cuánto cuesta una página web en Paraguay.
Respondé la pregunta del paso 1 y empezá la lista del paso 2. Con esas dos cosas resueltas, cualquier conversación con un proveedor va a ser más corta, más clara y más barata. Y si todavía dudás de si tu negocio necesita una web o le alcanza con las redes, leé ¿Instagram o página web?
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